El cubo de juego de la rana mágica guarda muchas sorpresas: la descarada rana está en todas partes: a veces se esconde detrás de hojas crepitantes, a veces se va de excursión con el pato en el coche con ruedas giratorias y a veces salta hacia atrás cuando la sacas y la vuelves a soltar. Sus amigos también contagian el buen humor: la simpática oruga se puede empujar hacia delante y hacia atrás y el pato chilla cuando le aprietas la barriga. Incluso los niños más pequeños pueden entrenar jugando su motricidad fina palpando y explorando. El cubo de juego de la rana mágica es un pasatiempo imaginativo para los exploradores del mundo a partir de los 6 meses, tanto en casa como fuera de ella.
La variada diversión del descubrimiento
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Tejidos suaves, emocionantes elementos acústicos.
Con la divertida rana mágica saltarina
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Entrenamiento lúdico de la motricidad fina.
Recomendado a partir de 6 meses.