El objetivo del juego es ensamblar bloques para realizar con precisión un templo inca para el dios Quetzal, respetando las limitaciones impuestas en cada desafío.
El jugador debe de utilizar los bloques indicados en la carta de desafío, respetar la forma inicial del templo inca y cumplir con las restricciones de colocación de símbolos.Para jugar solo o en cooperación.
Recomendado a partir de 7 años.