Un sonajero suave y tierno que invita a descubrir y a jugar. Cuando el bebé lo agita o lo gira, suena un alegre pío, un pequeño sonido divertido que capta su atención y le hace sonreír. Ligero y fácil de agarrar con las manitas, acompaña al bebé en sus primeros juegos.
Recomendado a partir de 3 meses.