Este tren de mercancías de tiene mucho que
ofrecer. El vagón volquete puede cargarse y descargarse en un abrir y cerrar de ojos. El vagón cerrado tiene una puerta corredera para asegurar la valiosa carga, y el vagón abierto lleva cinco barras redondas que también hay que asegurar, en
este caso con una fuerte goma elástica. Un auténtico milagro del transporte, en el que la locomotora y los vagones pueden «desacoplarse» entre sí. Y además, ¡el tren de mercancías tiene un aspecto realmente fantástico!