Si una mariposa tan colorida y tierna ya está esperando en la cuna, los pequeños tienen una razón más para esperar su ritual antes de dormir. El pequeño mimoso trae muchos rincones para chupar y agarrar. Acurrúcate junto a la mariposa, escucha su nana... y pronto los ojos del bebé se cerrarán solos.
Recomendado a partir de 0 meses.